27 de octubre de 2012

TO ROME WITH LOVE (2012)


Dirigida por Woody Allen.

A nadie le quepa duda que Woody Allen es un genio, no? Y no es porque cada película que escribe y dirige sea una obra de arte, sino porque tiene aún vigente ese don de escribir historias decentes, buenos guiones (que diálogos excelentes hace) y muy buena dirección de actores. Quizá las historias sean casi repetitivas, pero sabe aprovechar demasiado bien el talento de su elenco, así como crearnos atmósferas que sí logran diferenciar a sus películas entre si. Y no estamos hablando de un hombre adulto, sino ya de un veterano director de 75 años que sigue con la lucidez intacta.
Woody Allen regresa a la actuación después
de un buen tiempo.
Esta vez le agradezco a Woody verlo actuar nuevamente, porque sus personajes son un cague de risa. Son él mismo. Se personifica tal y como es, impregnándole al personaje aquellos temores y fobias que tiene en la vida real.
Esta vez Roma es la ciudad elegida, en donde el director neoyorquino nos contará cuatro historias cruzadas protagonizadas por personas italianas y norteamericanas. Esta vez el romanticismo no se apodera de la historia, sino mas bien los hechos curiosos y hasta graciosos que ocurren en estas cuatro historias. 
Desde una señor (Roberto Benigni) que cree que su vida es aburrida hasta que de un día se vuelve famoso y experimenta el terrible día a día de una persona con fama, hasta un joven arquitecto que se enamora de la mejor amiga de su 
Penélope Cruz hace de prostituta.
flaca, viviendo un sentimiento pasajero. Todas estas historias tienen mucho de irreal, de gracioso, de satírico. Pareciera que la ciudad romana alberga historias de ese tipo, que parecieran sacadas de un sueño, por la forma tan surreal en el que suceden.
Aquella pareja de padres norteamericanos que llegan a Roma para conocer al novio de su hija, terminando el papá convenciendo a su consuegro de que sea un cantante de ópera, o un joven matrimonio que llega a Roma con la esperanza de progresar, y el primer día se distancian (ella se pierde), viviendo experiencias distintas a la vida que llevaban como pareja.
Lo bueno de "A Roma con amor" es que no repite el mismo verso de "Medianoche en París", en donde presenciamos un romance bastante particular. Esta vez Woody nos cuenta cuatro historias que ocurren en Roma. Historias muy peculiares que al verlas uno piensa que son muy difíciles de ocurrir, pero queda la sensación de que Allen nos quiere decir que a veces en la realidad suceden cosas que son increíbles de pensar que puedan suceder.

El humor, los diálogos, la atmósfera y el despliegue actoral son acertados, dejando en claro que el talento del director neoyorquino sigue intacto y espero que siga así, por el bien del cine.

Puntaje: 7.5 puntos.

1 comentario :

Angelica dijo...

Mi director favorito.
A mí me pareció que tenía algo de la Dolce Vita de Fellini en la escena de Begnini y los paparazzi.