30 de julio de 2012

SWIMMING POOL (2003)


Dirigida por Francois Ozone.

Qué podría tener una película para destacar? Pues bien, si la historia no es tan sorprendente (plana, por llamarlo de algún modo). el final tendría que ser un alboroto total a la coherencia. Es decir, tendríamos que ver un final que cachetee a toda la historia, dejándonos en la cabeza dudas e interrogantes que fácilmente pueden ser resueltas por la interpretación que genere la película. Eso es lo bueno del cine como arte, que genera un singular modo de interpretar conceptos, escenas e historias, no dejando como exclusiva a una sola idea, sino a varias.
Julie tomando sol, al lado de la piscina.
En esta película francesa vemos eso, y aparte vemos el nacimiento de una musa. De una joven actriz que hoy por hoy da la hora en el cine francés, con su belleza y su atractivo físico que la encumbran como una seductora de la imagen. Y es que Ludivine Sagnier tiene un algo que la hace cautivante. No tendrás las carnes de Monica Bellucci, las facciones de Angelina Jolie o la presencia de Scarlett Johansson, pero sí ese algo que la hace muy especial. Esa arrogancia y aires de "lolita francesa" que se rebela ante toda forma puritana de ver la vida. Así es ella en esta historia, en donde interpreta a Julie, una chica sin escrúpulos. Pues bien, Sarah Morton es una escritora que necesita inspiración y nuevos aires para sentirse relajada y escribir "la obra". A pedido de su editor, Sarah viaja de Londres al sur de Francia, en donde vivirá en la casa de campo de su editor, alejada de todo y de todos.
Dos mujeres que tendrán una tensa relación de
convivencia.
La tranquilidad no es eterna porque llega Julie, la hija del editor, quien decide quedarse a vivir unos días en la casa. Julie es todo lo contrario a Sarah, ya que en su vida solo busca diversión de todo tipo (cada noche lleva un hombre diferente a casa), lo cual hará que la convivencia con Sarah sea demasiado difícil.
Una película que nos sumerge en la convivencia de dos personalidades distintas. De dos personas que de diferente generación, de diferentes ideas y muy disimiles objetivos en la vida. Esto hará tensa la relación y una extraña manera de convivencia, ya que de a pocos la rivalidad va quedando de lado, porque Sarah aprovecha este tipo de "vivencia" para adaptarlo a lo que escribe.
Ozone juega bien con lo que tiene y aprovecha al máximo la peculiar sensualidad de la joven (en ese entonces) Ludivine Sagnier, mostrándose como la niña rebelde que lo consigue todo en base a su atractivo. 

Si me preguntan por qué la película se llama "La Piscina", es porque aquel lugar es el mudo testigo de la relación tan stressante entre Julie y Sarah.

Puntaje: 7.5 puntos.

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